Author

Posted by
July 1st, 2020

El cuidado de las ovejas y el amor al prójimo

Un parroquiano a través de nuestra página de Facebook nos hacía la siguiente pregunta: ¿Si el templo está lleno, nos mandas a la casa? Debemos reconocer como parroquia que es una pregunta no tan fácil de responder, por lo que espero me ayuden a responder juntos.

En este tiempo de pandemia muchas iglesias, al igual que negocios, universidades, oficinas de estado, en fin “todo el mundo”, han tenido que hacer cosas muy desafiantes, desde no hacer nada hasta hacer cosas que nunca antes habían hecho. Debo reconocer que en un momento dado, al igual que muchos de ustedes debimos pasar por lo mismo.

El 15 de Marzo del 2020 (pareceria no tan lejano) se suspendieron las misas públicas en nuestra diócesis. Ya con la autorización del Obispo William Joensen , nuestra parroquia las reanudará este fin de semana del 4 y 5 de Julio. Durante todo este tiempo hemos venido preparándonos para este momento. Durante el mes de Mayo junto a la ayuda de los padres de familia, cosa que agradecemos profundamente, realizamos las primeras comuniones. Dos semanas atrás iniciamos las misas diarias de Lunes a Jueves en nuestro horario regular. Siguiendo todas las pautas litúrgicas de seguridad y sobre todo aprendiendo en el “campo mismo de acción” hemos venido preparando el templo, ministros y voluntarios para el regreso a misa de nuestros parroquianos.

Si algo realmente nos preocupa es exactamente esa pregunta: ¿ Que debemos decirte cuando el templo se llena? ¿ Cómo tomarías como respuesta que no puedes entrar al templo? ¿ Deberíamos negarte la entrada?

Como iglesia estamos obligados por un mandato divino a proteger a nuestras ovejas. Cuidar a nuestras ovejas significa llamarlos a la confianza de encontrar en el amor de Dios su seguridad y recordar siempre que El está en todo momento con nosotros. Pero también significa cuidar de las ovejas su bienestar, su salud. Tenemos en nuestra comunidad un alto porcentaje de personas vulnerable al COVID-19, ya sea por su edad, por motivos propios de sus trabajos y también por una falta de información que no les ayuda a ver lo serio del problema.

Apacienten el Rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación 1 Pedro 5, 2

Para quienes estamos viviendo este tiempo, nunca habíamos tenido un momento tan ideal para poner en práctica el mandamiento nuevo que nos dejó Jesus. La pandemia nos a recordado que todo lo que hacemos para evitar contagiarnos, lo hacemos también por quienes habitan en nuestras casas, por nuestros compañeros de trabajo. Quienes han permanecido saludables y que por la edad no son tan vulnerables que otros, han tenido que servir y cuidar a quienes se han visto imposibilitados de salir de sus casas ha realizar tareas tan comunes como las compras semanales.

Este es el más grande y el primer mandamiento.
El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mateo 22, 38-39

Dicho lo anterior, nuestros esfuerzos lo hemos puesto en que el regreso a las misas sea seguro, protegiendo a nuestras ovejas, siguiendo las pautas litúrgicas que nos ha dado nuestra diócesis y las recomendaciones de salud de las autoridades del estado. Dentro de estos esfuerzos queremos contar también con vuestra ayuda a la manera que Jesus nos pide, amando al prójimo, evitando la propagación del virus. Si nos sentimos bien de salud no asistamos a misa, si somos de edad vulnerable quedémonos en casa. Recuerda que la obligatoriedad de ir a misa dominical está suspendida.

Cuando hablamos de la capacidad del templo, estamos hablando de un mínimo de seguridad. Las pautas entregadas por la diócesis nos piden que recordemos que existe siempre el riesgo de contagio cuando asistimos a misa.  El templo permanecerá y será seguro para usted y para todos cuando llegue a esa capacidad que se ha calculado considerando las pautas del distanciamiento social. Cuando la sobrepase ya no será seguro ni para usted ni para los demás. La parroquia se ha preparado para recibirlos de una manera segura y esperamos también vuestra ayuda. De presentarse una situación que el templo se llene , que llegue al límite de capacidad, esperamos también una respuesta caritativa y sensata por parte de nuestros feligreses. Una respuesta como la del pastor que cuida de sus oveja y como la de un buen parroquiano que muestra su amor al prójimo.

At Our Lady of the Americas we desire and look for, with gifts that the Holy Spirit has given to every member, to be a; Holy, United, and Obliging community. Making ourselves available to one another with our testimony, our work, and above all with our love and respect, to be a family as God wants us to be. This is Our Fathers home and ours, lets continue embracing and looking after each one of its members.
En Nuestra Señora de las Américas nosotros deseamos y buscamos, con los dones que el Espíritu Santo le ha dado a cada uno de sus miembros, ser una comunidad Santa, Unida y de Servicio. Formándonos para estar disponible el uno al otro con nuestro testimonio, trabajo, y sobre todo con amor y respeto. Ser una familia como Dios quiere que seamos. Esta es la casa de nuestro Padre y la nuestra, continuemos abrazando y cuidando a cada uno de sus miembros.

Contact Info

1271 E 9th St.
Des Moines, IA 50316

Phone: 515-266-6695

Fax: 515-809-3679

Web: OLOAdsm.com